martes, 28 de marzo de 2017

Grupo 4.C -> Tema 4 El vídeo y el documental ->4.3.El documental. Tipos de documentales. El documental como documento cultural -> 4.4 El videoarte y las artes. Contexto histórico y cultural del nacimiento del videoarte. Evolución: performances, teatro, videoclip...


SEMANA 3 

GRUPO 4.C: EL VÍDEO Y EL DOCUMENTAL



  • Germán Martínez Masanet " Lo nuevo se convierte automáticamente en tradición"                                                  Epígrafe 4.3.El documental. Tipos de documentales. El documental como documento cultural 

  • Marta Lluch Valero "La ascensión de Tristán, Bill Viola (2005)"                                                                         Epígrafe 4.4 El videoarte y las artes. Contexto histórico y cultural del nacimiento del videoarte. Evolución: performances, teatro, videoclip...

  • Alba Garrido Sánchez  "La sal de la tierra: un homenaje a nuestra tierra                                                              Epígrafe 4.3.El documental. Tipos de documentales. El documental como documento cultural  

  • Isabel Martínez Navarro "Aceptarlo o no aceptarlo, esa es la cuestión"                                                                                                  Epígrafe 4.3.El documental. Tipos de documentales. El documental como documento cultural  









Lo nuevo se convierte automáticamente en tradición


El artista granadino José Val del Omar nos invita en su “Tríptico Elemental” a un viaje por tres lugares emblemáticos de España: Galicia, Granada (su tierra) y Castilla.



Al igual que con “Las Hurdes”, pareciera que Val del Omar quiere revertir una situación de atraso en ciertas zonas de España, pero donde Buñuel optaba por la obviedad y la arrogancia bajo el amparo del “progreso”, el granadino opta por otros métodos, ni adoctrinantes ni retóricos sino artísticos (audiovisuales), renovando tanto la luturgia católica como la Alhambra de Granada con un cine experimental y poético que actualiza una tradición anquilosada.

Los lugares elegidos, dignos de interés artístico de por sí, son re-visionados por Val del Omar de una manera personal, alejándose de lo que habitualmente llamamos “documental”, creando una nueva manera de observar esas obras, dignas de estar dentro de cualquier museo de arte contemporáneo.

La arquitectura y los textos religiosos son convertidos, partiendo del material original, en nuevas obras de arte. No se limita a grabar desde fuera las cosas- una iglesia, por ejemplo (lo que no sería innovador en absoluto)- sino que las filtra a través de su lenguaje único.

Val del Omar nos muestra la vigencia de prácticas y lugares milenarios (o casi) con un estilo que en la actualidad aún nos asombra, con una cosmovisión futurista y posmoderna propia de artistas vanguardistas del siglo XXI como el director de videoclips inglés Chris Cunningham.

Una mirada contemporánea, en la que a través del agua se unen la Alhambra de Granada y la música flamenca (un chorro de agua con silueta femenina), o la modernización aberrante de la tradición religiosa, con imágenes tan impactantes como la virgen en negativo o un Cristo boca abajo, a las que se le suma un trabajo de iluminación impresionista que por momentos roza lo epiléptico.
La experiencia es en cualquier caso inenarrable e intransferible, así que cada uno podrá sacar su propia interpretación. Donde no hay debate es en afirmar que José Val del Omar es uno de los cineastas más importantes de nuestro país. Un artista visionario incomparable y todavía hoy (pos)moderno.





La ascensión de Tristán, Bill Viola (2005)


Bill Viola nació en Nueva York en 1951 y es un videoartista contemporáneo. Hoy en día es considerado como una de las figuras más influyentes en la generación de artistas que utilizan los nuevos medios electrónicos audiovisuales. Desde sus comienzos en los años 70, sus vídeos e instalaciones ocupan temas universales como la percepción, la memoria, el tránsito de la vida hacia la muerte, la conciencia o el dolor. Viola recurre principalmente a los cuatro elementos: tierra, aire, fuego y agua. Este último es el más importante y simbólico para él. 

La ascensión de Tristán (Tristan’s Ascension) (2005), video utilizado por la Ópera de París para la puesta en escena de Tristán e Isolda de Wagner, describe la ascensión del alma después de la muerte, en el momento en que esta se despierta al ser bañada y luego transportada por los aires a través de una poderosa cascada en sentido inverso. 


Cuando el vídeo empieza, lo primero que vemos es el cuerpo inerte de un hombre, Tristán, tumbado en una pequeña plataforma. De pronto, pequeñas gotas de agua se hacen visibles y, lo que comienza como una ligera lluvia en sentido inverso que parece que nace del sujeto, se convierte en una cascada que empuja el cuerpo hacia arriba y se lo lleva sin vida. Finalmente, esa cascada va diluyéndose; el significado del agua ya ha cumplido su función: representar el final del viaje a través de la vida. 

Para el artista, el agua es más que un recurso en sus vídeos: es el elemento con mayor presencia en todos los elementos del mundo, tiene muchas propiedades materiales y es la primera composición del cuerpo. Da la vida, pero igual que el resto de elementos también la puede quitar. La visión de Viola sobre el agua recuerda a la de Tales de Mileto (VII–VI a.C.) que, además de ser uno de los siete Sabios, es considerado el primer filósofo precisamente por haber sido el primero en intentar dar razón de la estructura y formación del universo. El punto nuclear de la tesis de Tales afirmaba que el agua es el principio o materia originaria de la que han surgido todas las realidades que componen el complejo tejido cósmico. 

Como había comentado, La ascensión de Tristán representa el final del viaje a través de la vida. Creo que una parte de la felicidad reside en vivir la vida con el conocimiento de que no somos eternos, al menos durante el tiempo en que estemos vivos. Mientras observas la obra, puedes sentir que ese sujeto sin vida que se eleva empujado por las incontables gotas de agua, está a punto de convertirse en eterno. 






La sal de la tierra: un homenaje a nuestro planeta



La sal de la tierra es un documental dirigido por Wim Wenders y Juliano Ribeiro Salgado del año 2014 sobre la obra y la vida del fotógrafo Sebastião Salgado. Se narra la vida, los proyectos y las dificultades que supera para lograr sus objetivos. Este fotógrafo comenzó a dedicarse a la fotografía sociodocumental en el año 1973, por lo que ha sido testigo de del lado oscuro del ser humano en conflictos como Ruanda, Angola o Yugoslavia, sin embargo, Salgado ha sido capaz de ver y extraer algo positivo y hermoso.


Tras documentar muchos acontecimientos importantes de nuestra historia, Sebastião Salgado se ha embarcado en un proyecto diferente: mostrar la belleza de nuestro planeta Tierra. Este documental es una ventana al mundo de Sebastião Salgado, a sus pensamientos y a su forma de ver el mundo. Un documental en el que podemos conocer desde dentro como fue la vida de este fotógrafo tan excepcional, sus conflictos y sus proyectos tan hermosos como este documental.






Aceptarlo o no aceptarlo, esa es la cuestión


Esta vez he decidido introducirme en el fascinante mundo del videoarte para comentar una de las primeras obras que vi de este tipo. Algo que hay que tener muy en cuenta antes de entrar de lleno en el videoarte, es que tenemos que separarnos de ese análisis cinematográfico que poseemos sobre los audiovisuales que observamos. Es a lo que estamos acostumbrados, a que las imágenes nos narren una historia que nos puede gustar más o menos. Sin embargo, el videoarte trata de enseñar emociones, fuera de lo analítico. Lo que nos mueve, lo que nace dentro de nosotros e incluso, nuestros sueños. Por eso, mi consejo en este vídeo es que al visualizarlo, no pensemos. Sólo dejemos que el sonido nos envuelva y las imágenes nos hagan sentir.

Bill Viola es natural de Nueva York y como ha dicho anteriormente mi compañera Marta, es considerado uno de los videoartistas más importantes de nuestros días. En Acceptance, cada uno puede interpretar lo que guste, como buen videoarte. Pero no hay duda de que nos crea incomodidad e identificación por partes iguales.


La aceptación es la última fase del duelo en el modelo de Kübler-Ross, el cual señala los pasos psicológicos y de comportamiento de una persona ante una tragedia: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Esta última puede ser la protagonista de esta obra, pues observamos cómo una cascada de agua a modo de ducha cae sobre una mujer (su cuerpo al principio es casi imperceptible por la cantidad de agua), que la hace retorcerse de angustia y de la que no es capaz de salir hasta que el agua cesa y se acerca a nosotros, aliviada. Sólo cuando aceptamos el dolor y lo hacemos parte de nosotros, podemos continuar, parece que nos dice Viola a través de este vídeo.


Ahora es el momento de que seáis vosotros los encargados de juzgar esta obra tan interesante.

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