Semana 3
GRUPO 1.B: LA HISTORIA DE LOS MEDIOS AUDIOVISUALES DESDE UN ENFOQUE CULTURAL Y DE GÉNERO
- Álvaro Quinto Abellán "Montaje invisible" Epígrafe 1.3 La aplicación de la perspectiva de género a los medios audiovisuales
- David Soriano Cutillas "La mujer en el cine de terror" Epígrafe 1.3 La aplicación de la perspectiva de género a los medios audiovisuales
- Luis Felipe Camacho "Faster, Pussycat...Kill! Kill!" Epígrafe 1.3 La aplicación de la perspectiva de género a los medios audiovisuales
Montaje Invisible
El cine ha tenido desde sus inicios un velo de misterio y de desconocimiento técnico para aquellos que son foráneos a este mundo. Mientras que los directores, actores y guionistas se llevan la mayor parte del mérito y admiración del público, detrás de las cámaras encontramos una extensa plantilla de producción que ha posibilitado la realización de cualquier cinta fílmica. No es de extrañar que la mayoría de personas desconozcan la función de un foquista, o de un director de fotografía, o de un colorista, o la de un montador. El artículo de Elodie Mellado, publicado en FILMIN.es, se centra en este último.
Desde que los primeros cineastas como David Griffith, o Edwin Porter, descubrieron el poder del montaje, la figura del montador ha permanecido oculta al gran público durante décadas. Para aquellos y aquellas que todavía no lo saben, el montador es la persona encargada de seleccionar, ordenar y configurar todas las secuencias y escenas rodadas y unirlas para que haya una continuidad visual y narrativa. Puede sonar sencillo, pero no lo es para nada, ya que, traducido a términos reales, consiste en estar horas y horas revisando material grabado y pensando dónde cortar, y dónde y cómo unir para conseguir continuidad y narración. Si se piensa fríamente, no es que sea la parte más importante del proceso de la realización de una película, pero sin ella, todo el trabajo previo (escritura de guion, preparación de los escenarios, contratación de actores, compra de materiales, rodaje, etc) no vale para nada si no hay alguien luego que lo monte. Por lo tanto, lo justo es que reciba el reconocimiento que se merece.
Ya en sus comienzos, Hollywood menospreciaba a la figura del montador. No se pensaba en este como alguien que aportara algo al proceso creativo, sino que era un simple operario técnico. Algo que pocos conocen, es que el montaje estaba considerado en esta época (años 20 - 30) como un empleo apto para mujeres, al contrario que la dirección, la escritura de guiones, o el manejo de las cámaras. Durante este período, muchos de los montadores eran mujeres, provocando que el rol principal de las mujeres en el mundo cinematográfico estaba en ser actriz o montadora. El cine evolucionó y, a finales de la Segunda Guerra Mundial, el montaje ya era considerado un arma de guerra, es decir, “una tarea para los hombres”, los cuales desplazaron a las mujeres de la sala de montaje. En adelante, las mujeres nunca volvieron a tener la misma importancia dentro de la sala de montaje. No obstante, hoy en día hay grandes montadoras como Margaret Sixel que abanderan el rol de la mujer en el proceso creativo de la realización de las cintas cinematográficas.
El siguiente artículo hace mención de las grandes, invisibilizadas y discriminadas montadoras de la historia del cine con la intención de reavivar sus nombres y que su testimonio sea un ejemplo a seguir por las cineastas venideras.
ELLAS DAN EL CORTE, de Elodie Mellado: FilmIn - Ellas dan el corte
La mujer en el cine de terror
A lo largo de la historia del cine, uno de los géneros por excelencia acusado de machista y cosificador del cuerpo femenino ha sido, sin duda alguna, el cine de terror.
Tradicionalmente, el cine de terror ha acumulado una serie de tópicos que aparecen de forma casi constante en la mayoría de películas de este género. Donde el rol de la mujer suele ser el de víctima o el de superviviente traumatizada.
Al primer grupo pertenecen aquellas mujeres “90-60-90”, expertas en intentar huir del asesino con tacones de medio metro y en emitir gritos exagerados antes de ser terriblemente descuartizadas. Estas chicas no presumen precisamente de inteligencia y suelen mostrarse en la pantalla muy ligeras de ropa.
Al segundo grupo pertenecen aquellos personajes femeninos que logran mantenerse con vida y escapar del asesino. Tienen un mayor desarrollo psicológico del personaje y muestran mayor inteligencia y coraje que el anterior grupo. Sin embargo, en muchas ocasiones la mujer no es lo suficiente fuerte para sobrevivir por sus propios medios y necesita del tópico “héroe” masculino que la salve, mostrando una imagen de mujer débil que no es lo suficientemente inteligente para lograr escapar ella sola.
A día de hoy, estos estereotipos se siguen manteniendo en el cine comercial. Sin embargo, hace unos años, el género de terror sufrió una pequeña gran revolución gracias a la aparición de directoras dispuestas a transformar un género que, hasta el momento, había estado monopolizado por la mirada masculina.
Para más información: ElPais - Ocho directoras que hacen que el cine de terror ya no sea cosa de hombres
Faster, Pussycat… Kill! Kill!
Los papeles de las mujeres siempre han estado muy estereotipados dentro del mundo del cine, y más durante los años 60 y 70. Pero es durante esta época en la que podemos encontrar diversas corrientes cinematográficas que se atrevían a mostrar roles de géneros muy transgresores y actitudes que estaban muy alejados de los cánones de aquella época. Un ejemplo de esto es la corriente feminista punk que existió durante los años 70 y relataban historias de mujeres que se metían en este género tan rebelde.
No obstante hoy no vengo a hablaros de esta corriente sino de una película del año 1965 llamada Faster, pussycat! Kill! Kill! Esta obra dirigida por Russ Meyer nos narra la historia de un grupo de chicas Go Go aficionadas a la velocidad que un día se ven envueltas en un asesinato. A partir de ahí se ven envueltas en una peligrosa situación.
Lo que más me llama la atención de esta película es la personalidad de sus protagonistas. Todas tienen una personalidad muy marcada y viven su sexualidad con naturalidad. Especial mención al gran papel realizado por Tura Santana.
En sí la película no es ninguna obra maestra, de hecho tiene varios fallos de dirección bastante grandes. Pero es una historia muy entretenida con unos personajes muy curiosos para la época en la que está realizada, y solo por esto merece la pena verla. Aunque solo sea como puerta de entrada a un tipo de cine diferente.
Aquí os dejo un link directo a la película en VK que ha sido lo mejor subtitulado que he encontrado. Necesitareis un registro antes. Pero merecerá la pena.
Link de la pellícula: https://vk.com/video_ext.php?oid=262632124&id=456239185&hash=1aace57bd78c5bcf
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